The Witcher demuestra que no necesita comparaciones. Mejores Series Netflix.

The Witcher

La primera temporada de The Witcher ya está disponible en Netflix. Geralt de Rivia llega para intentar hacerse un hueco entre dragones, robots, zombis, y demás fauna seriéfila.

El brujo Geralt de Rivia ya está aquí. Parece que fue ayer cuando empezábamos a dar las primeras noticias sobre la esperadísima adaptación y por fin hemos podido echar un vistazo al mundo de The Witcher. ¿Es The Witcher superior a Juego de Tronos tal y como nos querían hacer creer? ¿O tal vez las expectativas estaban demasiado altas? Pasa y lo comentamos. Si aun no has terminado de verla, tranquilo, el presente artículo no contiene spoilers.

Un aspecto visual impecable

Si hay algo destacable, es el aspecto visual de la serie. The Witcher es una historia oscura con un protagonista que tiene más negros que blancos; la serie ha sabido trasladar esa oscuridad que persigue a todos los personajes. No solo Geralt (Henry Cavill), también a personajes como Yennefer (Anya Chalotra) o Ciri (Freya Allan); e incluso también a personajes más episódicos.

Las peleas son de lo mejor que podemos encontrar aquí. Geralt, aunque tiene parte humana, no es del todo humano, eso conlleva que es capaz de llevar su cuerpo a límites a los que en otras producciones con personajes humanos no podemos ver. Pero eso no quita para desmerecer otras producciones. Hace unos meses leíamos que “The Witcher convierte a Juego de Tronos en una pelea de borrachos”. Nada más lejos de la realidad; Casa Austera o La batalla de los bastardos no son precisamente peleas de borrachos. The Witcher y Juego de Tronos juegan en niveles diferentes, por lo que las comparaciones no tienen mucho sentido.

Esos aspectos son de notable, pero también hay que remarcar aspectos que son aceptables sin más, y  que tienen margen de mejora. La banda sonora es buena, pero sin duda podría ser mejor. Todo eso sin desmerecer el temazo que ha salido con “Toss a coin to your Witcher”.

Hay muchas producciones, tanto en televisión como en cine, en las que la banda sonora acompaña con maestría cada escena, hasta el punto de que en muchas ocasiones recordamos más un tema que la escena en sí en la que salió. Eso no sucede aquí; la banda sonora es correcta sin más, pero no es épica ni memorable, como así sucede en producciones como Perdidos, Juego de Tronos, The Leftovers o también en El Señor de los Anillos.

La adaptación de las novelas

En la adaptación es otro de los aspectos en los que la serie puede flojear un poco, algo inevitable, pues el formato serie es mucho menos versátil que el formato libro. La primera temporada adapta historias de las dos primeras novelas: El Último Deseo y La Espada del Destino; por lo tanto han sido dos novelas condensadas en una sola temporada.

El segundo capítulo, por ejemplo, adapta el relato “El confín del mundo”. En este capítulo Geralt se enfrenta a una bestia con cuernos a la que los lugareños llaman El Diablo. En este caso la serie se ventila la trama del diablo de forma torpe y arrebatada, mientras que la novela tiene mucho más trasfondo. A pesar de todo, el capítulo mantiene bien la atención gracias por un lado a la historia del origen de Yennefer (una historia que no estaba en las novelas pero presenta al personaje mucho mejor) y también gracias a Jaskier (Joey Batey), un personaje que en las novelas se presenta mucho más odioso mientras que en la serie aporta un contrapunto cómico mucho mejor conseguido.

Por otro lado tenemos la adaptación de la historia de la estrige, que todo lo que le faltaba a la del diablillo, aquí sí se consigue. A pesar de haber eliminado mucho trasfondo en la historia (como decíamos, algo inevitable al ser necesario meter a Yennefer más pronto en la serie que en las novelas), en este caso la trama sí se mantiene solida. En este caso la serie, gracias al aspecto visual, consigue un ambiente mucho más aterrador que la novela.

A pesar de todo la serie adolece de contar con demasiados personajes. Una persona que se acerque a la historia sin haber jugado antes a los videojuegos o leído las novelas, tiene amplias posibilidades de perderse entre nombres de reinos, reyes, princesas, druidas, hechiceras y demás marabunta de personajes; todo eso sumado a los saltos en el tiempo, que son fáciles de seguir para quien conozca previamente la historia, pero se hacen complicados para quien no. En cualquier caso ese problema también estaba presente en Juego de Tronos (HBO), e incluso está presente en Dark (Netflix), y eso no ha impedido a ninguna de ellas convertirse en series de éxito.

Una serie con mucho potencial

El elenco demuestra que es capaz de sacar la historia adelante. Henry Cavill (Geralt de Rivia) da bien el perfil de brujo, tiene una voz potente que es capaz de imponer el respeto, rozando el miedo, que se le atribuye a un brujo. Su actuación es correcta, sin ser especialmente destacable. Cuando comparte escena con Jaskier o Yennefer, cualquiera de los dos, personajes mucho más carismáticos, hacen sombra con el protagonista principal y son capaces de robarle casi cualquier escena. Especialmente destacable es el trabajo de Anya Chalotra (Yennefer).

Todos esos pequeños detalles no serían muy problemáticos por si solos, pero juntados en solo ocho capítulos convierten la primera temporada en un tanto irregular. A pesar de todo, la serie y la historia de Geralt de Rivia demuestra tener mucho potencial de cara al futuro.

¿Cuándo nos ponemos con la siguiente?

La serie sabemos con seguridad que ha sido renovada. Netflix anunció la renovación en noviembre, aun sin haber estrenado la primera temporada. Sabemos que la segunda temporada tendrá otros ocho capítulos y que el reparto principal está confirmado. Y ahora es cuando vienen las malas noticias, la producción aun no ha comenzado, comenzará en 2020 y se espera que las nuevas aventuras de Geralt de Rivia lleguen para 2021. Si la primera temporada ha llegado en diciembre, con suerte tendremos la segunda a lo largo del primer trimestre de 2021.

La segunda temporada impulsará mucho más la historia principal, ya que la primera temporada (y por ende, las dos primeras novelas de la saga), son más bien un conjunto de relatos. Se desarrollarán mejor las relaciones establecidas en la primera temporada y los personajes principales se encontrarán e interactuarán más a menudo. Todo eso no son conjeturas, lo ha confirmado Lauren S. Hissrich, showrunner de The Witcher. Hissrich confía en que tienen material suficiente para realizar hasta siete temporadas.

Utilizando un símil, se podría decir que la primera temporada de The Witcher no ha sido más que el momento en el que los jugadores se sientan uno frente al otro, sacan las piezas del ajedrez y las colocan sobre el tablero. El verdadero “juego”, comienza a partir de ahora.

Todo ello y mucho más te lo iremos contando puntualmente aquí, en El Rincón de Netflix.

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