Mowgli. La Leyenda de la Selva


Disney ha estado presente en la infancia de todos nosotros. No hay nada comparable a la nostalgia que nos produce el recordar nuestras películas de dibujos favoritas. En mi caso hubo una en especial, una que me marcó y que jamás olvidaré, El Libro de la Selva.


La historia entre un niño y la naturaleza se convirtió rápidamente en mi película favorita y hasta hoy ha permanecido entre mis más alegres recuerdos. Es por eso por lo que no he podido resistirme a analizar este remake de las aventuras de Mowgli.  





Una apuesta más adulta





Andy Serkis ha decidido cambiar el punto de vista infantil de esta historia. El discurso se adapta a una narrativa más adulta que busca desvincularse de la adaptación que realizó la cinta de Disney hará un par de años. En lugar de la clásica obra para niños que nos brindó Jon Favreau, Mowgli: La leyenda de la selva nos muestra la cara oculta y menos amable de la jungla. 





La novedad es ese nuevo y diferente punto de vista que se esfuerza en remarcar la crueldad de la selva y las dificultades por las que tiene que pasar Mowgli para prosperar en ella. Los animales también sufren una transformación adoptando posturas más maduras y acciones que a un niño le resultarían, en ocasiones, chocantes. Baloo, Bagheera y compañía son más salvajes que nunca y sirven de catalizador para que Serkins pueda enviar ese mensaje más juicioso. 





Mowgli, la leyenda de la selva suprime algunos de los momentos y aspectos más icónicos de El libro de la selva para poder potenciar esa visión más adulta. El espectador no encontrará las famosas canciones que encumbraron la cinta de Disney y el trato de los animales hacía Mowgli será más brusco y salvaje de lo que estamos acostumbrados. La estructura narrativa del relato también se ve alterada y el orden de escenas clásico genera una historia levemente distinta. 





Buena intención, resultado insuficiente





Mowgli, La leyenda de la selva ha sufrido un proceso de producción dificultoso; tras varios retrasos en su estreno y con su posterior venta a , la película generó dudas mucho antes de su apertura al público. El difícil objetivo de superar a la adaptación realizada por Disney era su principal handicap. Sin duda, esta nueva versión no ha igualado a la cinta de animación anterior y su apuesta adulta ha resultado insuficiente.





El proyecto partía de una premisa interesante y con un reparto de lujo, generaron un interés moderado. Uno de los problema ha sido la cercanía temporal al remake de Disney, pero no solo la culpa ha sido de factores externos; la película pese ha presentar una alta calidad, falla en su ejecución. 






Problemas en la selva





Y es que volvemos al asunto de esa visión más madura. En mi opinión, esto se queda corto. Serkins falla en muchos elementos que no llegan a transmitir esa profundidad a la que se quiere llegar. Es cierto, que hay escenas que te sorprenden y si que muestran esa oscuridad, pero son insuficientes y por si solas no consiguen transmitir la totalidad del mensaje que se desea plasmar.


El sacrificio que se realiza es un costo muy alto para la película, por ello, muchos de los personajes pierden protagonismo. El guión y diálogos tratan de generar un mayor calado en los personajes, pero una vez más vuelven a causar una sensación de superficialidad





A nivel técnico vuelve a sufrir carencias y, de nuevo, queda por detrás de la cinta de Disney. Los efectos especiales son solventes y en pocos momentos llegan a saturar al espectador. No obstante, la tecnología de captura de movimientos si que resulta un tanto obsoleta y llega a causar efectos y expresiones extrañas en los animales; muchos de ellos presentan un aspecto demasiado humano. 





En cuanto a los personajes, Mowgli no cambia respecto a otras versiones. Es Bagueera la que se esfuerza en representar esa madurez. En cuanto a Shere Khan, como villano resulta muy ambiguo. El tigre no llega a aterrorizar como en otras versiones, pero su rediseño si que le sienta de maravilla al villano de la historia. 





Entretenimiento sin melancolía





Puede que haya sido demasiado duro, pero si es verdad que esperaba más de esta película. Es cierto, que no es una adaptación mala y en muchos momentos presenta unas características muy interesantes con escenas que brillan por si solas (la segunda parte remonta positivamente su calidad). La inclusión de humanos me parece un gran acierto y no sufre en ningún momento problemas con el guión ni la fotografía. Pero esa oscuridad que prometía se convierte en un ligero velo que solo causa una leve sombra sobre la historia original. 





El resultado no defrauda, pero no es comparable a la la magnifica cinta de hace un par de años. Pese a sus intentos por emocionar, Mowgli: La leyenda de la selva no lo consiguió conmigo. No obstante hay que hacer caso a Baloo: busca lo más vital, no más. Tratemos de sacar lo mejor de esta película e ignoremos todo lo demás. Y sólo en Netflix, nada de HBO ni Amazon Prime Video.





@david_taiko


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