Bodyguard, un thriller político adictivo

Bodyguard, la serie que acaba de estrenar Netflix, viene precedida de un gran éxito en Reino Unido, donde ha logrado posicionarse como uno de los programas más vistos del año. Y no es para menos, ya que Jed Mercurio, el director y guionista de la serie, consigue crear el cóctel perfecto de acción vibrante, conspiraciones, trama política y tensión sexual.

 

De Afganistán a guardaespaldas de la ministra de Interior

 

La miniserie, que consta de seis episodios que rondan la hora de duración, está protagonizada por Richard Madden, Robb Stark en Juego de tronos, y Keeley Hawes, que también apareció en Line of Duty, serie del mismo creador que también se puede ver en Netflix.

 

Madden es David Budd, un veterano de la guerra de Afganistán que trabaja para la Policía Metropolitana de Londres como especialista en protección. A este se le asigna la labor de hacer de escolta de la ministra de Interior británica, Julia Montague (Keeley Hawes), cuya visión política detesta, ya que votó a favor de la intervención militar en Afganistán y quiere aplicar un estado policial y de vigilancia para vigilar a sus ciudadanos y así erradicar la amenaza terrorista. A pesar de su reticencia inicial, David irá cogiendo cariño a Julia, la polémica ministra odiada por muchos.

 

Una serie dinámica perfecta para ver en maratón

 

Bodyguard atrapa al espectador desde su inicio (casi imposible parpadear durante la escena del tren que abre la serie) y lo deja pegado a la pantalla hasta su gran desenlace, que llegó a reunir en Reino Unido a más de 10 millones de espectadores y alcanzó una cuota de pantalla de un 47,9%.  Además, el hecho de tener pocos episodios favorece el binge watching o maratón, ya que en una tarde se puede devorar la serie completa.

 

En la trama la amenaza terrorista se mezcla con las conspiraciones políticas para lograr más poder, todo ello con giros de guión inesperados, personajes infiltrados, grandes escenas de acción, tensión sexual, etc. Esta mezcla perfecta recuerda a 24, otra gran serie de acción protagonizada por Kiefer Sutherland, y logra que el espectador acabe completamente enganchado a la ficción.

 

Las interpretaciones de Richard Madden y Keeley Hawes convencen, destacando especialmente el trabajo de la segunda, con un personaje con grandes ansias de poder. Por otro lado, el de Madden es un personaje traumatizado por su experiencia en la guerra que se convierte en un verdadero héroe de acción al más puro estilo James Bond.

 

Quizás algunas situaciones pecan de inverosímiles, pero al ser ficción se da prioridad al espectáculo y al disfrute de los espectadores. Lo que realmente importa es que su cometido de entretener y hacer vibrar al público lo cumple y con creces.


https://www.youtube.com/watch?v=s2kzTE61QlU

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: