Marianne: La nueva serie de terror de Netflix

Marianne

Marianne, la nueva serie de Netflix se ha convertido en el fenómeno inesperado de este mes de septiembre gracias a una propuesta de terror francés con la que te va a costar conciliar el sueño por la noche.

Dirigida por Samuel Bodin, la serie cuenta la historia de una joven escritora que ha de enfrentarse a sus fantasmas, los de sus recurdos familiares y también los que de repente están empezando a cobrar vida desde sus novelas de ficción.

Sinopsis

Siguiendo las reglas del horror tradicional y adaptándolas a los tiempos del streaming, Bodin y su equipo técnico y artístico ponen toda la carne en el asador a base de ritmo, miedo y referencias de primerísimo nivel. Una prueba palpable y sangrante de terror manual extraordinariamente bien llevado, sin disparos al aire ni sobresaltos gratuitos a base de alguna de las pesadillas más aterradoras que hayamos visto últimamente.

Los personajes que la hicieron famosa sobre el papel, especialmente Marianne, ahora se le aparecen en carne y hueso y para atormentarla, y conseguir que siga escribiendo sus historias, que ella ya había dado por finalizadas. En cierto modo, para que no les abandone. Una mezcla de realidad y fantasía con explicaciones fantasmales que confirma el interés del público por esos proyectos que nos hacen pegar algún que otro salto desde el sofá.

 

La esposa del miedo

Cuando una novelista, tras diez años con una saga de libros de terror, se toma un descanso en su escritura, descubre que el demonio de su libro existe en el mundo real. Este espíritu malévolo responde al nombre de Marianne e insistirá a la joven novelista en seguir escribiendo si no quiere acompañarla al mismísimo infierno.

Sin duda, el mayor de los aciertos de la serie reside en Mireille Herbstmeyer, cuyo rostro presidirá tus sueños durante una buena temporada. Actriz de teatro poco conocida para el gran público, sobre todo fuera de Francia, brilla como psicópata poséida por el demonio. Su sonrisa interminable, unos ojos que te devoran y una mirada imposible de aguantar sin sudores fríos logra estremecer desde la sencillez. Y ese es el gran secreto de la serie: Samuel Bodin ha creado una serie de horror en su forma más pura: no necesita excesos para aterrorizar.

La actriz Mireille Herbstmeyer interpreta al personaje más inquietante de toda la serie. Tanto es así que ni siquiera sabemos (al menos, al principio) si es una persona real o un personaje fantasmal que ha nacido de entre las páginas de la ficción para atormentar a su creadora. Sea como sea, está claro que es una bruja muy dada a arrancarse dientes para colocarlos en trozos de piel arrancada y crear una especie de hechizos que hacen a sus presas más vulenrables a su magia negra. También muy dada a aparecer cuando menos se la espera, ya sea en los rincones oscuros de casa o en un agujero en el suelo, y sonreír como si las comisuras de sus labios se le fuesen a salir del sitio. Todo en ella es absolutamente terrorífico, y poco a poco iremos descubriendo qué esconde, y por qué es la personificación del personaje literario de Marianne.

Nos gusta pasar miedo

El éxito de La maldición de Hill House (que tendrá una segunda temporada) marcó una línea que Netflix está dispuesta a explotar al máximo.

Hay una intensidad compartida en el terror que nos invita a experimentarlo con más compromiso, y Marianne es perfecta para ello. Donde en la serie de Mike Flanagan convivían otros elementos que aportaban capas y complejidad a toda la historia (el peso de la herencia, la melaconlía, las enfermedades mentales, etc.), esta aportación francesa al género vive en el susto sin complejos. Es decir, que no aspira a ser demasiado profunda en sus temáticas, sino a disfrutar con orgullo del arte de pasar miedo.

El homenaje al género

Se aprecia cierta influencia del nuevo extremismo francés sin llegar a ser tan radical en su representación de la violencia, pero también en los mecanismos de puesta en escena de autores como Hideo Nakata (The Ring) y referencias al cine de Wes Craven (cuando Camille coge el teléfono al estilo del inicio de Scream), Stanley Kubrick (los planos aéreos que persiguen un coche hacia un lugar alejado del mundo, como en El Resplandor) o M. Night Shyamalan (ancianos desnudos comportándose de forma extraña, como en La Visita). Son detalles e imágenes que nos llevan a otros lugares de nuestra memoria cinéfila sin llegar a ser una regurgitación de concpetos como en Stranger Things.

Por supuesto, también puede encontrarse a Stephen King en esa figura de la escritora protagonista atormentada por sus propias historias y los seguidores fanáticos que la obligan a seguir escribiendo (casi como en Misery). Además, no se nos escapan todos los lugares comunes que transita la serie en esta primera temporada, y que hemos visto en tantas películas de terror: un pueblo pequeño, un faro, exorcismos, dibujos satánicos, brujas, pomos que giran en mitad de la noche...

Lectura humana

Marianne es una serie para disfrutar del terror en su estado más puro e inquietante, pero eso no quiere decir que su historia no se preste a lecturas bastante interesantes. Cuando la protagonista se enfrenta a los fantasmas que la atormentan, también se está enfrentando a los recuerdos, los rencores, la culpa o el arrepentimiento que siente por ciertos episodios de su pasado, y su presente. Plantarle cara a los fantasmas es una manera de afrontar un pasado, que ha estado evitando a través de una actitud cínica frente a la vida y altas dosis de alcohol.

Si Emma vuelve a su pueblo natal no es solo para darnos una historia repleta de sustos, sino también para que el personaje encuentre la paz consigo misma. Las historias que ha plasmado en sus libros son un reflejo de unas heridas que necesitan ser cerradas. Y, en cierto modo, la serie es una representación en clave de terror sobre lo que ocurre cuando nos persiguen los monstruos que nosotros mismos hemos creado. Monstruos que en pantalla son literalmente fantasmas perturbadores, pero que, en realidad, son sentimientos que la mujer ha sido incapaz de procesar.

Los fantasmas escondidos

Una pregunta, ¿os habéis fijado en que a veces aparecen fantasmas casi imperceptibles entre las imágenes de Marianne? La cuenta de Twitter Horror Loser ha encontrado algunos que quitan el hipo, y que nos rearfirman en la idea de que la serie tiene mucho que darnos si estamos dispuestos a armarnos de valor y darle una oportunidad.

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